artículo a0007 - pagina p02 - b.- Devaluación del desempeño profesional. Absurda asociación económica

En una sociedad donde lo que prima es la carne, la gente que haya en un determinado entorno, será muy complicado valorar la capacidad de un determinado perfil, pues como bien se ha especificado, será muy complicado que de un perfil a otro haya una gran diferencia económica.

Es decir, nos movemos en unas lineas absurdas de evaluación del desempeño, muy acordes con los objetivos de CMMI e ITIL donde se busca justo esto, que todos sean igual de prescincibles y que todos aporten la misma capacidad de solución.

Evidentemente, en éste marco donde no se premia la capacitación profesional, es muy complicado fomentar un espíritu competitivo que vaya más allá de hacer lo justo que le solicitan. Es muy difícil llegar a exigir mucho más de lo que se hace por término medio, pues es imposible recompensar.

La solución que se opta y todos los sabemos, es la de hacer lo mínimo, ya que no me van a pagar más, pues hago lo justo. Incluso más aún, ni lo justo o cada vez menos.

¿ Y si resutla que soy capaz de mejorar ese trabajo ? A nadie le importa, a nadie le importa la calidad, a nadie le importan las mejoras, sólo quieren gente y cobrar por ella. Ahí podemos ver la sensación de impotencia que tiene quien quiere hacer las cosas bien, quien quiere mejorar, pero también, ese mismo necesita pagar su hipoteca.

Al final, del mejor empleado que se pueda tener, a uno regular, no hay ni un 20% de diferencia en cantidad de salario, y encima ésto se ve bien.

No se premia en absoluto la capacidad, únicamente si acaso las mil horas que dedican algunos que parece que viven para la empresa, y eso que yo he sido, en ocasiones, de esos. Pero no debe ser la forma de actuar.

La solución es difícil, pues de la misma forma que variar de 3 a 5 es asequible, hacer un incremento global de 15 a 25 es muy complejo y no encaja en los presupuestos, con lo cual o bien se agunta y se opta por actuar como la mayoría de los trabajadores: hago lo justo y sin cambios !!! O si ya quiere algo más, debe irse de la empresa.

Este es el día a día que nos acompaña en el absurdo mundo de las subcontratas.