¿ Y qué pasa con la creación ? Nuestra propia capacidad para improvisar una buena solución. Pues que desaparece, pues perdemos la ilusión y sin ilusión es muy complicado crear.
Lo más bonito que hay en la vida , aparte del amor, es disfrutar con tu profesión. Sentirte realizado, esa realización está ligada a tu capacidad de creación. No sólo es crear, es dirigir, es cualquier actividad que se pueda hacer con maestría y de la que nos podamos sentir orgullosos.
Esa capacidad que tenemos muchos de nosotros se pierde en un trabajo sin motivaciones.
En muchos casos ni siquiera llega a salir, en otros sen intoxica y acaba desapareciendo.
Sin duda, olvidamos los motivos por los que trabajamos, entramos en la rutina, nos volvemos cómodos, sin querer aprender, sin querer mejorar. Únicamente ocupando un absurdo puesto de trabajo. Estamos enajenados.
Ésta misma sensación estoy seguro que aparece en la mayoría de las personas que trabajan para subcontratas.
Sin duda, es muy triste, y para muchos casos supone un gran inconveniente e incluso una inducción al suicidio.
¡¡Sí!! Pasó en Francia y yo he tenido un compañero que se ha suicidado. No es algo tan raro, por supuesto que hay muchas otras razones, pero está claro que no ayuda nada. En el momento en el que no haya palillos fuertes donde sostenerse , entrar en una rutina laboral con poco valor unido a una personalidad algo débil , como resultado sí puede derivarse un suicidio.
Pero incluso sin llegar a tales límites, lo que está claro es que se pierde la profesionalidad, se pierde el gusto por tu trabajo, se pierden las ganas de mejorar, se produce la intoxicación de los posibles artistas y conlleva a la enajenación del profesional.
